
En lo que va del año, Bolivia registra cuatro feminicidios. El caso más reciente ocurrió en Oruro, donde el Ministerio Público abrió una investigación tras confirmarse la muerte violenta de una mujer de 47 años en la zona sur de esa ciudad.

Impunidad, dificultad en el acceso a la justicia, exposición pública, sociedad patriarcal y vigencia de discursos de “poder masculinizados”, son los costos de la violencia contra las mujeres en Bolivia.

Según el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, estas cifras negras se deben a que en el país la sociedad aún es machista y patriarcal. Pidió la colaboración de todos para erradicar estos comportamientos.

Es la primera vez que, en el marco del Reglamento de Faltas Electorales y Sanciones, se emite una resolución que sanciona a una organización política por atentar contra el ejercicio de los derechos políticos de una mujer. El hecho ocurrió en el municipio de Coroico, en el departamento de La Paz.

La semana pasada el alcalde Ronald Aramayo llamó «solteronas» a mujeres que protestaron por la llegada de Evo Morales.

En dos semanas fueron liberados dos de los cuatro acusados por el caso Manada, actualmente solo uno continúa con detención preventiva. Abogadas de la víctima lamentan que los jueces den lugar a la solicitud de los acusados y se deje de lado las peticiones de la víctima.

Las torturas con descargas eléctricas, violación sexual y secuestro sufridos por una mujer a manos de su pareja y en frente de sus hijos en La Paz provocaron este jueves la condena de entidades como la Defensoría del Pueblo, que pidió activar un proceso judicial con «diligencia».